sábado, 10 de julio de 2010

Ese es el problema.
El reflejo de la ventana me muestra como detras de mí (o quizás delante de mí) la vida continua : la gente pasa, los autos, el día, la noche, el frío, la lluvia , las hojas... un nuevo día, una nueva noche; la Luna, las luces...

Un avión... hacia dónde irá? se pierde entre el reflejo de aquellos edificios más altos. Yo quisiera ir en ese avión, sea cuál sea su destino, pero estoy aquí varada entre mil luces, entre mil sueños.
Qué hacer con aquello que no puedo expresar porque simplemente no encuentro ninguna palabra que pueda definir tal desolación que ahora, junto a esta ventana, junto a este mundo que allá afuera avanza cada minuto hacia el nuevo día, me embarga, me arrebata y me ha tirado al suelo para arrastrarme hasta los lugares más oscuros que jamás pensé profanar?
Un cigarro...
expirar con fuerzas ese dulce miel que acaba de acortar un instante de mi vida... cuál?

(No sé como retratar aquí ese silencio lejano que acabo de experimentar, sin siquiera intentar romperlo... estuvo a punto de quebrarse con un suspiro que se quedó atragantado no puedo dilucidar dónde, pero seguramente fue a la compañia de todo aquella materia heteróclita que llena cada espacio de mí y mi reflejo en este preciso instante )

...

[Aminta]

2 comentarios:

Melanctha dijo...

Heeeey! Aminta, me mordiste...

Anónimo dijo...

No importa cuántos cigarros te fumes, los malos instantes ya pasados de la vida no se quitan.


Bueno, pero le falta un poco de pasión.

Saludos a las Víboras.