El pueblo está contento. Hay carnavales en las calles... ¿qué le sucede al pueblo? Está contento, está feliz. Cantan, ríen, corren y hasta se rozan... El pueblo, el pueblo... sí, esa masa multiforme que se mueve al ritmo del viento, que se mueve al vaivén del metro, que se mueve al sonar del motor de la cuncuna verde. Yo sentada en Ahumada, veo como un perro dormita en la mitad del paseo. Parece un muerto y nadie lo ve. Una señora casi lo pisa, un señor casi se tropieza... una niñita lo mira y balbucea algo a su madre, que se ocupa en hablar por celular. Una muchacha de mi edad, se acerca y abre un yogurt en frente de él: el perro se demora en sentir el olor de la leche y cuando descubre con asombro que es comida, mueve la cola. Una mujer me pidió fuego... una señora caminaba con una hilera de confort pegada en su pie: su nieta se ríe mientras yo reía. Un señor me dice algo del clima, yo le respondo no sé que cosa. Un muchacho pasa y me sonríe. Un cigarro se confunde con el viento inesperado de esta tarde. Regalos, regalos... ah! regalos por navidad... gente que gasta aquello que no tiene. ¡Que más da!, es navidad, ¿no?
Es la hora. Se acabó la hora de colación. El perro reposa dónde estaba, un poco hacia la derecha, cerca del envase vacío del yogurt. Apenas respira... nadie lo ve, es casi como si no existiera.
[Aminta]
miércoles, 15 de diciembre de 2010
sábado, 11 de diciembre de 2010
La despedida
Abandonemonos. Si abandóname tú para dejarte ir yo.
Dejémonos de estupideces… las cosas frente a frente, al hueso, directo a la vena envuelto en droga mortal.
Abandona mis sueños. Mis sueños son penumbras que nublan mi día. Abandona este cuerpo inerte de mujer soñada, que solo busca entre cajas oscuras recuerdos que se escapan lejos al atardecer. Vete, vete… si, no me mires así, no rías… esa sonrisa: mi tortura constante. No… ¿odio? No, no alcanza… mira tú sólo vete, toma tus cosas y abandóname. No quiero excusas, no quiero palabras, no quiero miradas extrañas… no toques mi mano. Ella se acostumbró a deambular sola por las orillas de las sábanas buscándote. No me toques la cara. Ahora es la amante del viento matutino y del vespertino al llegar a casa. Ya quitaste mucho. No me devuelvas nada, no. Yo lo que te dí, lo regalé con el alma… no, no quédatelo… que más da ¡tengo tantos recuerdos!, llévate un par. ¿Ah? ¿Eso? ¡Pero si eso es tuyo! Yo nunca lo tuve… Llévate también ese retazo de angustias que esta sobre las desesperaciones… y tampoco quiero el llanto. Pon en tu maleta (mi maleta) las zozobras de un corazón partido ¡Ah! ¡Buen viaje querido!, espero que no vuelvas. No, claro que no. Ya sabes que no me alcanza ese sentir de amargura. La locura déjamela. Esa sí que es mía, ¿no? Recuerdas que nunca hiciste nada loco por los dos? ¡Yo sí! Yo amé cada segundo infinito de locura vivida ¿Ah? Pero si eso también es tuyo querido! No me dejes aquí esas palabras sucias de crímenes que recién descubrí… oh! Claro que no soy detective, pero no hizo falta querido, no hizo.
Cierra la puerta, sí; tengo llave, pero entrega la tuya. Esta vez, la cerradura se quiebra para poner una nueva. Sí querido, creo que será mejor cambiarme de casa ¿quieres llevar tú las llaves? Yo cambiaré de lugar, es mejor, puedes recomenzar aquí… yo quiero un poco más de aire del sur… sí, ese viento fresco que remueve las cortinas en la tarde. Bien, sí, hoy me quedo aquí y mañana marcho a primera hora. Sí hoy me quedaré frente a este cuadro ¿recuerdas? Que risas esas… buenas noches, sí, ya sabes, no vuelvas ¿Yo? Pues yo querido, me voy lejos, allí donde nacen las raíces de los árboles… allí dónde termina el cielo y comienza lo infinito.
[Aminta]
Dejémonos de estupideces… las cosas frente a frente, al hueso, directo a la vena envuelto en droga mortal.
Abandona mis sueños. Mis sueños son penumbras que nublan mi día. Abandona este cuerpo inerte de mujer soñada, que solo busca entre cajas oscuras recuerdos que se escapan lejos al atardecer. Vete, vete… si, no me mires así, no rías… esa sonrisa: mi tortura constante. No… ¿odio? No, no alcanza… mira tú sólo vete, toma tus cosas y abandóname. No quiero excusas, no quiero palabras, no quiero miradas extrañas… no toques mi mano. Ella se acostumbró a deambular sola por las orillas de las sábanas buscándote. No me toques la cara. Ahora es la amante del viento matutino y del vespertino al llegar a casa. Ya quitaste mucho. No me devuelvas nada, no. Yo lo que te dí, lo regalé con el alma… no, no quédatelo… que más da ¡tengo tantos recuerdos!, llévate un par. ¿Ah? ¿Eso? ¡Pero si eso es tuyo! Yo nunca lo tuve… Llévate también ese retazo de angustias que esta sobre las desesperaciones… y tampoco quiero el llanto. Pon en tu maleta (mi maleta) las zozobras de un corazón partido ¡Ah! ¡Buen viaje querido!, espero que no vuelvas. No, claro que no. Ya sabes que no me alcanza ese sentir de amargura. La locura déjamela. Esa sí que es mía, ¿no? Recuerdas que nunca hiciste nada loco por los dos? ¡Yo sí! Yo amé cada segundo infinito de locura vivida ¿Ah? Pero si eso también es tuyo querido! No me dejes aquí esas palabras sucias de crímenes que recién descubrí… oh! Claro que no soy detective, pero no hizo falta querido, no hizo.
Cierra la puerta, sí; tengo llave, pero entrega la tuya. Esta vez, la cerradura se quiebra para poner una nueva. Sí querido, creo que será mejor cambiarme de casa ¿quieres llevar tú las llaves? Yo cambiaré de lugar, es mejor, puedes recomenzar aquí… yo quiero un poco más de aire del sur… sí, ese viento fresco que remueve las cortinas en la tarde. Bien, sí, hoy me quedo aquí y mañana marcho a primera hora. Sí hoy me quedaré frente a este cuadro ¿recuerdas? Que risas esas… buenas noches, sí, ya sabes, no vuelvas ¿Yo? Pues yo querido, me voy lejos, allí donde nacen las raíces de los árboles… allí dónde termina el cielo y comienza lo infinito.
[Aminta]
jueves, 2 de diciembre de 2010
Ya está bueno, no?
Víbora Alfa se hace presente para reportar en la bitácora el fin de sus transmisiones:
Ya está bueno, no?
Tropezar con las mismas piedras,
caer de frente a repetir las mismas palabras...
No estoy segura de lo que tengo que decir, pero casi podría jurar que de mis palabras de translucen las intenciones.
Fin de las transmisiones,
Cambio y Fuera.
Lengua Insolente.
Ya está bueno, no?
Tropezar con las mismas piedras,
caer de frente a repetir las mismas palabras...
"Nunca más" (es) que con el trancurrir del tiempo no vienen a ser mas reconfirmaciones del sí, de lo que no se olvida, de las heridas que no cierra por que uno siempre se empeña en mantenerlas abiertas. Salvador Reyes decía algo como "El que vive en el pasado es un imbécil y el que vive en el futuro, un iluso". Claro, pero vivir de lo ya transcurrido, volver a beber del agua derramada siempre va a ser mas fácil para no tener que levantarte e ir de nuevo a la fuente.
Ya basta.
Me parece que es hora de crecer, aunque haya quien se aferre a sus ropas de niño.
Creo que hay que cambiar las vendas, olvidar o definitivamente ir a pasear al psiquiatra. Porque los recuerdos pueden volverte loco (a), porque son el alimento de la ansiedad y la depresión.
Creo que hay que cambiar las vendas, olvidar o definitivamente ir a pasear al psiquiatra. Porque los recuerdos pueden volverte loco (a), porque son el alimento de la ansiedad y la depresión.
No estoy segura de lo que tengo que decir, pero casi podría jurar que de mis palabras de translucen las intenciones.
Fin de las transmisiones,
Cambio y Fuera.
Lengua Insolente.
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