sábado, 11 de diciembre de 2010

La despedida

Abandonemonos. Si abandóname tú para dejarte ir yo.
Dejémonos de estupideces… las cosas frente a frente, al hueso, directo a la vena envuelto en droga mortal.
Abandona mis sueños. Mis sueños son penumbras que nublan mi día. Abandona este cuerpo inerte de mujer soñada, que solo busca entre cajas oscuras recuerdos que se escapan lejos al atardecer. Vete, vete… si, no me mires así, no rías… esa sonrisa: mi tortura constante. No… ¿odio? No, no alcanza… mira tú sólo vete, toma tus cosas y abandóname. No quiero excusas, no quiero palabras, no quiero miradas extrañas… no toques mi mano. Ella se acostumbró a deambular sola por las orillas de las sábanas buscándote. No me toques la cara. Ahora es la amante del viento matutino y del vespertino al llegar a casa. Ya quitaste mucho. No me devuelvas nada, no. Yo lo que te dí, lo regalé con el alma… no, no quédatelo… que más da ¡tengo tantos recuerdos!, llévate un par. ¿Ah? ¿Eso? ¡Pero si eso es tuyo! Yo nunca lo tuve… Llévate también ese retazo de angustias que esta sobre las desesperaciones… y tampoco quiero el llanto. Pon en tu maleta (mi maleta) las zozobras de un corazón partido ¡Ah! ¡Buen viaje querido!, espero que no vuelvas. No, claro que no. Ya sabes que no me alcanza ese sentir de amargura. La locura déjamela. Esa sí que es mía, ¿no? Recuerdas que nunca hiciste nada loco por los dos? ¡Yo sí! Yo amé cada segundo infinito de locura vivida ¿Ah? Pero si eso también es tuyo querido! No me dejes aquí esas palabras sucias de crímenes que recién descubrí… oh! Claro que no soy detective, pero no hizo falta querido, no hizo.
Cierra la puerta, sí; tengo llave, pero entrega la tuya. Esta vez, la cerradura se quiebra para poner una nueva. Sí querido, creo que será mejor cambiarme de casa ¿quieres llevar tú las llaves? Yo cambiaré de lugar, es mejor, puedes recomenzar aquí… yo quiero un poco más de aire del sur… sí, ese viento fresco que remueve las cortinas en la tarde. Bien, sí, hoy me quedo aquí y mañana marcho a primera hora. Sí hoy me quedaré frente a este cuadro ¿recuerdas? Que risas esas… buenas noches, sí, ya sabes, no vuelvas ¿Yo? Pues yo querido, me voy lejos, allí donde nacen las raíces de los árboles… allí dónde termina el cielo y comienza lo infinito.
[Aminta]

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