martes, 14 de septiembre de 2010

Que se haga la Luz, por favor.

Dime.
Los susurros del viento no aminan nada, ni sostienen nada.
No me basta nada. Todo se me deshace de las manos.
Toda mi ternura, se enfria.
Dime ¿por qué es tan díficil dejar al tiempo hacer lo suyo? ¿por qué amo engañarme durante las noches soñando tu presencia?
Quiero la luz del sol reflejándose sobre mi alma, y volver a sentir ese calorcito del entusiasmo.
Yo no quiero morir, aún viendo como tantos cadáveres inundan el mundo día a día...

Recuerdo y ahora entiendo, pero yo quiero vivir.

-La gente se baña en sangre todos los días. Yo no entiendo como nadie se da cuenta de los que mueren alrededor ¿en qué mundo viven, o yo no soy de la realidad y sueño esas cosas horribles?
- Tú vives en la realidad. A todos nos basta con nuestro propio mundo. Somos egoístas y tu eres un alma bondadosa muriendo por los demás. Yo muero por mí misma. Nuestro dolor es distinto: tu eres capaz de ver mas allá, yo veo hasta mi nariz. Ambos estamos mal.
-La vida está de cabeza, entonces. Yo creo que yo estoy más vivo que tú. Yo te veo en un ataúd, ¿qué se siente estar muerta?
-No se siente nada. Ese es el problema.

[Aminta]

1 comentario:

Anónimo dijo...

entonces vive...